Skip links

Blog

Cómo disfrutar de días de 26 horas.

“No me alcanza la vida.” “No llego.” “Estoy estresada.”  son expresiones frecuentes que manifiestan queja, pero rara vez apuntan a solución. Y es que todos soñamos con algo más de tiempo para disfrutar, hacer o deshacer, pero el día se empeña en esas 24 míseras

Autoestima, prepotencia y pasotismo.

La sociedad de consumo nos aboca a un yo ideal que choca frontalmente con lo real, y eso hace que la sensación de insuficiencia, de no dar la talla, de no ser lo que deberíamos ser, sea algo muy corriente. Consecuencia de ello es que

Entrena tu felicidad.

Entrenar es cambiar. Acomodarse es perder. Como decía Alicia en ese país tan maravilloso como el nuestro, cuando todo cambia a la velocidad del viento si no corremos más que él, este nos arrastrará. Los grupos de terapia, los colectivos de meditación, o incluso los

Me aburres (soberanamente)

Conectar, conectar con nuestro interlocutor lo es todo. Y entre conectar y persuadir sólo hay un paso. Pero… ¿Por qué fallamos aún cuando nos preparamos a conciencia un encuentro delicado? Los expertos nos dicen que esto se debe a que prestamos mucha atención a los

Víctimas verdugo.

Si descartamos a los “perseguidores”/castigadores de comunicación imperativa o invasiva, a los “salvadores” de lenguaje seductor o paternalista, y a los “victimistas” de discurso manipulador y largos silencios pasivo-agresivos, no queda títere con cabeza. Pero hoy quisiera poner el foco en estos últimos, aunque soy

Qué hacer para que te escuchen.

Ruido, mucho ruido e infoxicación, y narcisismo oratorio, y verborrea incontinente, y diálogos de besugo, cháchara vecinal y… A casi todos nos gusta hablar, y a TODOS nos gusta que nos escuchen, pero pocos saben escuchar. Encontrar a alguien que nos escuche, nos atienda y

El arte de preguntar

Conversar no es echar sermones. Conversar es conocer, reconocer, apuntar y consensuar, no discutir, ni debatir en continua dialéctica Hegeliana de Tesis Antítesis Síntesis. En toda sana y enriquecedora charla en búsqueda de un consenso deberíamos distinguir cuatro fases (no necesariamente secuenciales) Escucha empática atendiendo

No te preocupes.

Nada excita más la preocupación que la insistencia en decirnos que no nos preocupemos. ¿Será por aquello de “Excusatio non petita, accusatio manifesta”? ¿Será por falta de credibilidad, o simplemente por nuestra doliente capacidad anticipatoria negativa? Sea como fuere, la cosa es ¿Cómo podemos dejar

Asertividad y vínculo afectivo.

¿Cómo superar el enamoramiento sin ver verrugas dónde antes veíamos preciosos lunares? ¿Cómo dejar de sacrificar nuestra vida en aras a evitar la soledad? ¿Cómo soltar lo que está acabado? ¿Cómo salvar una relación que se está desangrando por momentos? ¡Son tantas las preguntas que

¿Te acuerdas?

¿Te imaginas qué pasaría si perdieras la memoria por completo? No saber lo que te gustaba y lo que no, lo que creías cierto y lo que no, lo que te identificaba con tu nombre y personalidad… y lo que no. Estamos convencidos de que