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Tag: Autorregulación

Cómo disfrutar de días de 26 horas.

“No me alcanza la vida.” “No llego.” “Estoy estresada.”  son expresiones frecuentes que manifiestan queja, pero rara vez apuntan a solución. Y es que todos soñamos con algo más de tiempo para disfrutar, hacer o deshacer, pero el día se empeña en esas 24 míseras

Autoestima, prepotencia y pasotismo.

La sociedad de consumo nos aboca a un yo ideal que choca frontalmente con lo real, y eso hace que la sensación de insuficiencia, de no dar la talla, de no ser lo que deberíamos ser, sea algo muy corriente. Consecuencia de ello es que

Entrena tu felicidad.

Entrenar es cambiar. Acomodarse es perder. Como decía Alicia en ese país tan maravilloso como el nuestro, cuando todo cambia a la velocidad del viento si no corremos más que él, este nos arrastrará. Los grupos de terapia, los colectivos de meditación, o incluso los

Víctimas verdugo.

Si descartamos a los “perseguidores”/castigadores de comunicación imperativa o invasiva, a los “salvadores” de lenguaje seductor o paternalista, y a los “victimistas” de discurso manipulador y largos silencios pasivo-agresivos, no queda títere con cabeza. Pero hoy quisiera poner el foco en estos últimos, aunque soy

No te preocupes.

Nada excita más la preocupación que la insistencia en decirnos que no nos preocupemos. ¿Será por aquello de “Excusatio non petita, accusatio manifesta”? ¿Será por falta de credibilidad, o simplemente por nuestra doliente capacidad anticipatoria negativa? Sea como fuere, la cosa es ¿Cómo podemos dejar

Asertividad y vínculo afectivo.

¿Cómo superar el enamoramiento sin ver verrugas dónde antes veíamos preciosos lunares? ¿Cómo dejar de sacrificar nuestra vida en aras a evitar la soledad? ¿Cómo soltar lo que está acabado? ¿Cómo salvar una relación que se está desangrando por momentos? ¡Son tantas las preguntas que

La confianza da asco.

Dice el dicho que la confianza da asco, pero yo me digo a mí mismo, si la confianza da asco, la desconfianza da pavor. Nos han introyectado la necesidad de controlarlo todo, de tenerlo todo controlado, y eso, sin duda, lleva asociada una ansiedad sólo

La trascendencia horizontal.

Cada día que pasa siento mayor aversión a las idealizaciones. Y es que de las idealizaciones nacen las ideologías y su “consecuente” proselitismo, pero también las expectativas y su “consecuente” desengaño. Es un pez que se muerde la cola. Vivir en la desazón nos lleva

El mar no tiene puertas

Si bien es cierto que cuando hay vocación la convicción es obligada, y, consecuentemente, el esfuerzo debe estar presente, en la mayoría de las ocasiones, la lucha encarnizada es un absurdo despilfarro del ego. Me explicaré. A falta de un dictado en firme de nuestro

Vivir en la abundancia.

Hay muchas palabras y frases que de tanto usarlas van perdiendo su sentido original y se tornan, no un mantra, sino una cantinela intrascendente. Así ocurre a mi modo de ver con el amor, con el “Te quiero”, con el “Vivir el presente, el aquí